4 beneficios del entrenamiento de fuerza
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El entrenamiento de fuerza es tremendamente efectivo para desarrollar un físico atlético y atractivo. Pero un físico estético puede no ser una de las mejores razones para comenzar un entrenamiento deportivo. Si tu objetivo es mantenerte totalmente sano revisa estos motivos y comienza tu entrenamiento cuanto antes. Una vez que se encuentre en plena formo, sin duda estará orgulloso de alcanzar sus objetivos. Pero por supuesto existen una gran cantidad de beneficios del deporte que no pueden ser ignorados.

Sin duda, el entrenamiento de fuerza no sólo mejora su aspecto físico, sino que es un requisito para una buena salud en general. Parte de estos beneficios se relacionan con la reducción de la grasa corporal como cabría esperar, pero van mucho más allá.

1. Menor riesgo de enfermedades a largo plazo

Mientras que uno de los beneficios del ejercicio cardiovascular supone la reducción de la presión arterial, no es la única forma de conseguirlo. Se han estudiado ampliamente las relaciones entre el entrenamiento de fuerza y su efecto en la presión arterial (1, 2, 3). Durante el ejercicio la presión arterial aumenta, al igual que el número de pulsaciones y otras repuestas fisiológicas ante el ejercicio. Sin embargo, la presión arterial en reposo cae tras el ejercicio , lo que mejora el nivel general de tensión arterial significativamente. Estos estudios han concluido que el ejercicio de fuerza es beneficioso y ayuda a reducir el riesgo de incidencias cardiovasculares en adultos sanos, en ancianos y en la población en general de manera significativa, siendo la mejora mucho mayor en personas hipertensas, con sobrepeso u obesas.

Del mismo modo, existen investigaciones que sugieren que el ejercicio regular puede reducir su riesgo de cáncer de mama. En particular, un estudio griego (4) concluye que existe una relación inversa clara entre la actividad física y el riesgo de cáncer en general, y cáncer de mama en particular. El riesgo de cáncer de mama puede reducirse hasta en un 40% por efecto de un ejercicio regular (de 3 a 5 días por semana).  Asimismo se aprecia una reducción de más del 50% en el riesgo de muerte en aquellas mujeres diagnosticadas con cáncer de mama y que se ejercitaban habitualmente. Finalmente, aprecian un efecto inverso entre la actividad física y el riesgo de muerte por cualquier causa. Entre los beneficios del ejercicio citan la reducción de la fatiga, a mejora del sistema inmune, la composición corporal o la mejora de la calidad de vida.

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Enfermedades cardíacas y cáncer, dos de las peores enfermedades en la actualidad. Pero, ¿qué hay de la diabetes? Ha sido una de las enfermedades más estudiadas, y los resultados muestran que no es sólo la cantidad de grasa la que afecta a su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, sino también dónde se encuentra. Las personas que acumulan un exceso de grasa muscular tienen un riesgo mayor de convertirse en resistente as la insulina y diabéticos. Tanto el ejercicio cardiovascular como también el entrenamiento de fuerza ayudan a revertir o mejorar esta situación. En 2012 investigadores italianos incorporaron un programa de ejercicio en mujeres con sobrepeso, siendo capaces de reducir su grasa total y muscular, mejorar su estructura corporal y sus parámetros de salud.

2. Di adiós a los catarros

Simplemente, aquellas personas que se ejercitan regularmente tienen sistemas inmunológicos más fuertes. Junto con el entrenamiento, mantener una nutrición y un descanso adecuados, se ha demostrado que las personas activas enferman con menos frecuencia.

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3. Mejoras en el equilibrio

El equilibrio parece no jugar un papel relevante en cuanto al rendimiento deportivo… hasta que llega una caída y con ella indeseables consecuencias en forma de golpe o lesión. A medida que envejecemos nuestro sentido del equilibrio disminuye. Este parámetro está altamente relacionado con las fibras musculares de contracción rápida, que se benefician enormemente del entrenamiento con pesas, explosivo o de alta intensidad.

El exceso de peso también juega un importante papel en la falta de equilibrio. El ejercicio limitará la ganancia de peso y evitará accidentes indeseables.

4. Articulaciones sanas

Las personas que llevan un estilo de vida sedentario tienen mayor riesgo de parecer artritis, osteoporosis y otras molestias óseas. El entrenamiento con pesas es una estrategia enormemente efectiva en la prevención de la musculatura y la masa ósea. Unos músculos fuertes son imprescindibles para apoyar nuestras articulaciones. En particular en personas de cierta edad el ejercicio puede prevenir la pérdida de masa ósea y del equilibrio, lo que minimizará el riesgo de fracturas o lesiones por caídas. Una estudio realizado por la Universidad de Zaragoza (5) concluye que el ejercicio de fuerza es un potente estímulo que mejora y mantiene la masa ósea durante el período de envejecimiento. Las personas mayores que realizan ejercicio con regularidad saben que el entrenamiento deportivo se conecta directamente con el movimiento y con una vida mejor. Lleve un estilo de vida saludable, incluso si es una persona muy ocupada. No espere hasta su jubilación para realizar deporte u cuidarse, es algo que debe incorporar al día a día para mantenerse en forma, sano y atlético durante toda su vida.

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(1): Exercise and Cardiovascular Risk in Patients With Hypertension. Sharman JE, La Gerche A, Coombes JS. Menzies Research Institute Tasmania, University of Tasmania, Hobart, Australia. St Vincent’s Hospital Department of Medicine, University of Melbourne, Fitzroy, Australia; The University of Queensland, Brisbane, Queensland, Australia.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25305061

(2) The association between resistance exercise and cardiovascular disease risk in women. Drenowatz C, Sui X, Fritz S, Lavie CJ, Beattie PF, Church TS, Blair SN. Department of Exercise Science, Arnold School of Public Health, University of South Carolina, United States; Department of Cardiovascular Diseases, Ochsner Medical Center, Ochsner Clinical School – University of Queensland School of Medicine, United States. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25311900

(3) Effect of a short-term intermittent exercise-training programme on the pulse wave velocity and arterial pressure: a prospective study among 71 healthy older subjects. Vogel T1, Leprêtre PM, Brechat PH, Lonsdorfer-Wolf E, Kaltenbach G, Lonsdorfer J, Benetos A.1Geriatric Department, University Hospital of Strasbourg, France. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23574102

(4) Exercise in the prevention and rehabilitation of breast cancer. Volaklis KA1, Halle M, Tokmakidis SP. Department of Physical Education and Sport Science, Democritus University of Thrace, Komotini, Greece. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23653151

(5) Effects of training on bone mass in older adults: a systematic review. Gómez-Cabello A, Ara I, González-Agüero A, Casajús JA, Vicente-Rodríguez G. GENUD-Growth, Exercise, NUtrition and Development Research Group, Universidad de Zaragoza, Spain.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22376192

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